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Arancha es (mucho) más guapa que Antoliano… Vall Llach 2000
Por salva | Noviembre 23, 2009
Anoche descorché una botella de este gran vino y quise saborearlo despacio, después de cenar, como el que toma una copa, en la terracita, con Arancha y conversación.
Creo que sobra decir que respeto a esta bodega como a pocas, por seriedad, buen hacer y magníficos vinos basados en verdad a raudales (esos “trossos” del Priorato que tienen y que son verdaderas joyas).
Resulta gracioso ver como algunos sumilleres discuten con su distribuidor porque quieren que les envíe la última añada, no vaya a ser que les engañe con un vino ya viejo y pasado, como si fuera un blanco floral del año, o mejor aún, un rosado navarro fresquito o quizá un maceración carbónica: mis clientes merecen lo mejor! Espetan llenos de razones… no quieren ser criticados por ofrecer añadas “atrasadas” a sus devotos fieles… en fin.
Creo que el vino atraviesa, desde hace un par de años ya (periodo en el que he descorchado unas cuantas botellas) una fase preciosa, donde ya no impresiona la “corpulencia”, no es “impactante” por esos registros, sino por otros.
Se podría prever, por su maduración en botella, esa integración absoluta de todos sus elementos: acidez, alcohol, maderas… en un conjunto perfectamente “sazonado”, que no ataca violentamente la boca, sino todo lo contrario, se “cuela” por la puerta de atrás, para explosionar después de haberlo tragado, inundándote por completo.
Pero mi reflexión va por otro lado, referida sobre todo a los que se acercan al vino, a colgar una cata sobre el mismo (o una crítica a un restaurante) con más pretensiones que las de cualquier aficionado de a pie, perfectamente admisibles y lógicas, que son las de transmitir su experiencia, sin más, su disfrute o no del mismo, sin mayores “profundidades” (que al final resulta ser el verdadero sentido de un vino o de un restaurante),; decía que me quiero referir a esos otros aficionados que “pretenden” más, con honestidad y sinceridad, buen talante, etc, pero quieren profundizar más y “barnizan” sus comentarios de una pátina como más… “profesional”.
Anoche yo llegaba a mis propias conclusiones sobre el vino en cuestión, absolutamente provisionales y sobre todo eso, solo mías, por y para mí, pero quiero compartirlas.
Con cada sorbo, el vino (que ya conocía de algunas otras veces y añadas) me gustaba más y más, sin embargo había algo en él que no llegaba a comprender, que casi me “molestaba” y era un final de trago, en el inicio de la garganta, para mí excesivamente golosón y graso, con esa inconfundible personalidad de la Merlot (o a eso lo achaqué yo) que ojo, no confundamos, no soy el de “Entre Copas”, adoro la Merlot, adoro La Conseillante y por supuesto, aunque solo lo haya probado una vez en mi vida, adoro Petrus.
Digo me “molestaba”, entrecomillado, porque para mí es inevitable en el vino, la comparativa, cuando vas teniendo referencias con las que comparar (otras añadas del mismo vino, otros vinos de la misma zona o variedades, etc…) es un ejercicio maravilloso (comparar, no “competir”, ojo) y te ayuda muchísimo a situarte y sobre todo, si como yo eres algo temerario a la hora de abrir la bocaza para opinar, puede que te “equivoques” menos (he dicho puede, no que sea garantía:-)
Y me molestaba porque esa seriedad de la cariñena vieja bien elaborada me fascina, me gusta mucho y mentalmente me llevaba a recordar al Clos Dominic Vinyes Altes (por poner un muy buen ejemplo) y las sensaciones que me ha procurado este vino las poquitas veces que lo he probado. Y ese “toque” de merlot (25%) no acababa de gustarme, pues hacía un vino muy hedonista, mucho, pero yo buscaba la raza de lo más “espartano”, al desnudo y ese toquecito de merlot me parecía un poquito cargante.
Todo esto son sensaciones y reflexiones mías solamente, sin ninguna pretensión, pues esta gente de Vall Llach saben muy bien lo que hacen y mantienen añada tras añada, con ligerísimos cambios de porcentajes, su coupage de Cariñena, Cabernet y Merlot, siendo especialmente la merlot la que menos varía el porcentaje.
A donde voy a parar es a que mi “crítica” al vino se basa exclusivamente en mi “postura” en mi elección propia de lo que yo creo que debe ser un vino de este nivel, no en un dogma ni en ninguna “verdad” y si no lo matizo, puedo ser espectacularmente idiota (emho). Por ejemplo, la otra noche abrí un Bugader 01 de Joan D’Anguera y me pasó justo lo contrario. No sabía el coupage (creía que era varietal de Syrah) y al beberlo pensaba (y decía en voz alta, es que soy muy charlatán) oye, pues tiene dos cosas muy chulas, más allá del excelente syrah, una es “seriedad” y la otra es “punto goloso pero muy fresco”… hasta que le di la vuelta a la botella y vi que tiene un toque de Cabernet y otro de Garnacha (que cosas, me alegró muchísimo leer eso) y en este vino, que vale justo la mitad que el otro y es para mí un “cénit” de lo que los vinos de esa división pueden llegar a ser (sí, me gustó muchísimo) esas cosas me agradaron, sin embargo en el Vall Llach como que “le sobraba”.
Pienso realmente esto que digo, creo que en una “división” baja, los vinos tienen que ser de gusto “internacional”, sin defectos y muy agradables, aunque tampoco se le puedan pedir grandes virtudes. En una división “media” , como puede ser El Bugader (por precio, no por calidad, no es peyorativo nada de lo que expreso) caben ambas cosas, pueden ser “internacionales” pero deben ser ya tremendamente ricos, o ser más “personales” y en una “media-alta”, como es ya la del Vall Llach, para mí el vino tiene que decir muchas cosas y ser muy “único” (y este lo es, ojo, solo estoy rizando el rizo).
Cuanto rollo, verdad? A ver si digo lo que intento decir. Al grano, a Arancha fue precisamente ese toque de Merlot lo que más le gustó del vino!! Y por eso me meto con Antoliano en el título del hilo, ese pedazo de gran hombre con el que estoy deseando compartir unos buenos vinos y mejores abrazos, porque me imagino que a él le hubiese pasado algo parecido. ¿Quién tiene razón? Todos, absolutamente todos (venga Antoliano, entra y machaca
Lo que quiero decir es que, si eres un aficionado sin mayores pretensiones que disfrutar de vez en cuando de un vino o un restaurante, sencillamente hazlo y escribe sobre ello si quieres, sin más, pues eso se notará en tus palabras, pero si eres de esa, vamos a llamarle “nueva generación de pseudo-profesionales” que pretenden ir más lejos, hazlo también, opina, etc, pero infórmate bien antes, indaga, aprende todo lo que puedas sobre el asunto antes, pues eso te llevará a dos cosas: la primera es que disfrutarás mucho más y la segunda es que relativizarás mucho tus comentarios y serás menos temerario (aunque te equivoques) y más prudente.
Hoy he leído a un cocinero profesional amigo mío, que está preparando un curso, lo siguiente:
“Día a día preparo mis clases, reviso los libros que hay por casa, y voy acostumbrándome a la tarea de formar nuevos cocineros que quieren dedicarse, profesionalmente, a una tarea apasionante. Y me doy cuenta de la complejidad del asunto, porque muchas veces el profesorado cae en la trampa de acercarse a lo cercano, que es lo que está en el mercado, olvidando las bases que serán las que realmente formen.”
Ferrán Adriá es un genio, una bendición para este país, un creador de nuevas técnicas (no de platos) y el problema está en la legión de imitadores sin talento que van detrás, que consiguen que la llamada “cocina de autor” haya llegado a tener tan merecida mala prensa. Ferrán puso a tu disposición esa técnica, pero no puede darte el talento, ese lo tienes o no y si esferificas un bombón de chorizo y chocolate que al final sabe al peor de los fármacos, no es culpa de Adriá, ni de la esferificación.
Deconstruir es cojonudo, el chorizo en crujiente, el tocino en espuma y las lentejas como pastel… magnífico, pero… ese cocinero sabe hacer unas lentejas al modo tradicional de chuparse los dedos? No? No le gusta la cocina de cuchara ni de su abuela? Mal vamos…
Por todo ello, si vamos a un restaurante (o catamos un vino) con más pretensiones que ser “usuarios” de ello, con la ambición de escribir sobre el asunto e incluso de hacer “seguidores” de nuestros escritos (o no hay foreros en Verema que llevan ese camino? Yo creo que sí, dicho con todo el cariño) creo que será bueno que nos informemos antes de quien es el cocinero de turno, de qué escuela viene, que pretende “decirnos” con su “arte”, etc… antes de aventurarnos a dicha empresa (o filosofía y trayectoria de la bodega, viñedos, características de la añada, y mil etcéteras… si hablamos de un vino) lo que, repito, nos hará más prudentes, conocedores y, con un poco de suerte, profundos y quizá incluso acertados (sencillamente porque con buenos cimientos, los “edificios” aguantan mejor).
¿es o no es más guapa que Antoliano? y que Catachan, y que Daniel…
Menudo batiburrillo eh! Antoliano, Arancha, Ferran Adria, Vall Llach, El Bugader… y por si faltaba alguien, Dominic…y todos ellos bien “esferificados”… no sé, quizá resulte aburrido.
El foro dirá…
Abrazos…
Materias: Catas, bodegas y vinos, reflexiones |
Noviembre 23rd, 2009 a las 13:08
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Noviembre 23rd, 2009 a las 14:02
zzzzzzz….
Que no! que está muy bien y no solo eso. También estoy de acuerdo
Noviembre 23rd, 2009 a las 14:45
gracias. amigos bloggers!!
Noviembre 23rd, 2009 a las 14:47
vaya Jaime, de acuerdo tú y yo!!!???
que no! que lo imagino amigo, si te gustan más los blancos, si te gusta más la borgoña, si te pirras por el champagne y encima, te mueres por Jerez… como ibamos a estar en desacuerdo tú y yo?
un abrazo.
Noviembre 23rd, 2009 a las 19:50
salva. enhorabuena por tu exquisito artículo, sobretodo por el Vall Llach 2000 y por Ferran Adrià, q los has bordado, peró será tu paladar el q no entienda el sentido del cupage de la merlot en dicho vino, dado q forma una parte de las 3 varietales prioratinas más significativas de los vinos de licorella de la d.o.q., además de la cariñena, sin embargo respeto tu paladar peró no lo comparto, puesto q para mí -sin la merlot- le faltaría este “hedonismo” q, según tú, le sobra y no estaría completo, ya q con 9 años de guarda debe estar en un momento de los más altos de la curva.
esperemos q el 2001 -excelente añada en el priorat- sea tan excelente como su antecesor.
una abraçada d’en frederic.
Noviembre 23rd, 2009 a las 20:05
salva, una observación en mi ´contestación anterior, pues donde dice: “además de la cariñeña” debe decir : además de la garnatxa.
moltes gràcies i una abraçada.
Noviembre 24th, 2009 a las 6:24
por supuesto que sí Frederic, por eso intento aclarar, intentando profundizar un poquito en la reflexion, que no es un problema del vino, ni de la bodega ni de su filosofia, sino de mi “postura”.
estamos totalmente de acuerdo amigo
un fuerte abrazo.